Alberto Zerain y Mariano Galván, desaparecidos tras una avalancha en el Nanga Parbat

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Partiendo el día 11 de junio hacia Pakistán con la intención de escalar el Nanga Parbat, la novena más alta del mundo, por una línea que ya intentó en 2011 y que es, sin duda, la más dura de las que ascienden hasta su cumbre: la Arista Mazeno.

Alberto Zerain volvería a formar equipo con el argentino Mariano Galván, con quien ya coincidió en el ataque a la cumbre del Dhaulagiri (8.167 metros) en la primavera de 2016 y con quien formó equipo posteriormente en el Manaslu (8.163 metros), en el otoño de ese mismo año.

El 15 Junio llegan al campamento base del Nanga Parbat, con la intención de hacer cumbre por la Arista Mazeno.

La arista Mazeno es, uno de los mayores retos que se pueden emprender en una montaña de ochomil metros. Fue intentada por primera vez en 1979 por una expedición francesa. El gran Doug Scott la intentó dos veces, Lorethan, Kurtyka y Troillet una vez cada uno, todos ellos sin éxito (aunque los sietemiles que la jalonan fueron cayendo). Los primeros en completar la arista propiamente dicha fueron los americanos Doug Chabot y Steve Swenson en 2004, pero tuvieron que retirarse por la ruta Schell desde el collado Mazeno, por lo que no alcanzaron la cima del Nanga Parbat. A partir de entonces, completar la arista y hacer cima en el Nanga se consideró el “premio gordo” del Himalaya/Karakorum.

Tras 8 días de actividad en la arista Mazeno, la última comunicación vía telefónica con la cordada , fué el viernes, día 23. 

Alberto comunicaba su buen estado de salud y forma, y que iban a buen ritmo por la ruta. De hecho, su intención era apresurarse en completar la arista, dado que la previsión meteorológica para los días siguientes era desfavorable.

Se encontraban a una altura de unos 6000m en el momento de la última comunicación (día 23) y, gracias al servicio de geolocalización Racetracker, sabemos que la madrugada del sábado 24, siguieron caminando durante unas 6 horas.

A partir de ese momento y sin más noticias, su entorno más próximo, en estrecha coordinación con Saunier Duval (su patrocinador oficial), se encuentra realizando las gestiones necesarias para restablecer el contacto con Alberto y Mariano, así como para obtener cualquier información que pudiera ser relevante.

El helicóptero de rescate salió el día 27 a primera hora de la  mañana, a las 05:45h. (08:45h. hora pakistaní) del aeropuerto de Skardu, con intención de empezar recorriendo las últimas coordenadas de posición disponibles, así como toda la arista Mazeno.

Las malas condiciones meteorológicas, han impedido obtener ningún tipo de información acerca de Alberto y Mariano, a los que se seguirá buscando probablemente mañana, con una nueva salida de helicóptero, siempre que la meteorología lo permita.

Las malas condiciones meteorológicas de estos días no permiten que el helicóptero del Ejército pakistaní saliera nuevamente desde que se realizó el primer intento, a pesar de haber estado preparado para ello en todo momento.

Cada madrugada desde aquel día, el operativo ha estado dispuesto a salir hacia el Nanga Parbat desde el aeropuerto de Skardu, pero el mal tiempo ha impedido tal hecho.

Alrededor de las 03:00h de la madrugada (06:00h, hora pakistaní), del día 1 de Julio, comenzaba el primer vuelo del helicóptero del ejército en un nuevo intento de búsqueda de los alpinistas Alberto Zerain y Mariano Galván.

El reconocimiento se ha realizado en dos fases, con una parada en medio, sobre las 06:00h de la mañana (09:00h, hora pakistaní) para repostar y continuar con la búsqueda.

El helicóptero ha recorrido toda la arista en varias ocasiones, llegando a volar hasta los 7.400m de altitud, para fijar su foco, en el segundo vuelo, en la penúltima y ultima posición conocida de Alberto y Mariano, sin éxito.

En esa última posición que señalaba el dispositivo de Racetracker que portaba Alberto Zerain, es donde se han encontrado una placa de nieve desprendida que terminaba formando un alud. Situación que, tristemente, lleva a descartar la posibilidad de supervivientes.

Mariano y Alberto han sido sin lugar a dudas, grandes personas y alpinistas, que han servido y seguirán sirviendo de inspiración a alpinistas de todas las generaciones.

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